Cuando Sarah Friar llegó a OpenAI como CFO en 2024, encontró una situación que conozco muy bien: una empresa que crecía a una velocidad extraordinaria, pero con un equipo financiero pequeño para acompañar semejante expansión.
Esto no sucede únicamente en las grandes compañías tecnológicas.
También ocurre en muchas pymes y startups. La empresa vende más, incorpora personas, abre mercados y aumenta su facturación, pero su estructura financiera continúa siendo prácticamente la misma.
Entonces aparecen los problemas:
El cierre contable tarda demasiado.
Los números llegan cuando ya es tarde para reaccionar.
La información está distribuida entre diferentes sistemas.
El presupuesto no coincide con la realidad.
Las proyecciones se actualizan manualmente.
Nadie puede explicar con precisión por qué cambió la rentabilidad.
El CEO termina tomando decisiones importantes basándose más en intuiciones que en información.
Por eso me llamó tanto la atención la ambición que Sarah Friar planteó para la función financiera de OpenAI:
Avanzar hacia el cierre contable día cero y construir una proyección financiera continua y automatizada.
Es importante aclarar que OpenAI todavía está trabajando para alcanzar completamente ambos objetivos. No son logros terminados, sino el modelo financiero hacia el que está avanzando la compañía.
Y es también el tipo de gestión que quiero construir en cada una de las empresas con las que trabajo.
¿Qué significa cerrar la contabilidad en el día cero?
En el modelo tradicional, las empresas esperan a que termine el mes para empezar a recopilar, revisar y conciliar la información.
Hay que controlar facturas, registrar provisiones, conciliar cuentas bancarias, revisar órdenes de compra, verificar gastos y explicar desviaciones. Según la calidad de los procesos, este trabajo puede tardar diez, quince o incluso treinta días.
El problema es evidente:
Cuando finalmente conocemos lo que ocurrió, ya estamos tomando decisiones sobre otro mes.
El cierre contable día cero propone una manera diferente de gestionar. La información debería estar permanentemente actualizada, conciliada y disponible. De esta forma, cuando finaliza el mes, la empresa no necesita reconstruir todo lo sucedido porque ya lo fue registrando y controlando prácticamente en tiempo real.
OpenAI describe esta ambición como la posibilidad de ofrecer a sus líderes una visión actualizada, conciliada y trazable de la posición financiera de la compañía.
Para conseguirlo, busca conectar en una misma visión los presupuestos aprobados, los datos del mayor contable, las órdenes de compra, las provisiones y el detalle de las transacciones.
La inteligencia artificial puede ayudar a:
Preparar conciliaciones.
Localizar documentación.
Detectar excepciones.
Identificar movimientos inusuales.
Proponer una primera explicación de las desviaciones.
Mantener actualizadas las proyecciones.
Esto no significa eliminar los controles ni reemplazar al equipo financiero. Finanzas sigue validando los números, aplicando criterio profesional y realizando la aprobación final.
Lo que comienza a desaparecer es la carrera desesperada de cada cierre para encontrar información y reconstruir el pasado.
Del cierre mensual a la proyección continua
El cierre día cero es solamente una parte de la transformación.
La segunda ambición de OpenAI es desarrollar un forecast continuo y automatizado.
La mayoría de las empresas prepara un presupuesto una vez al año y lo revisa, con suerte, una vez por trimestre. Sin embargo, el mercado no cambia una vez por trimestre.
Los precios cambian. Los clientes retrasan sus pagos. Los costes aumentan. Las ventas se aceleran o se frenan. Aparecen nuevos competidores y las necesidades de financiación se modifican.
Por eso, una proyección elaborada hace tres meses puede haber perdido buena parte de su utilidad.
Un forecast continuo incorpora periódicamente los datos más recientes y permite responder preguntas concretas:
¿Cuánto dinero tendremos disponible dentro de trece semanas?
¿Qué sucedería si las ventas disminuyeran un 10 %?
¿Podemos contratar más personal?
¿Qué pasaría si un cliente importante pagara con treinta días de retraso?
¿Cuánto capital necesitamos para crecer?
¿Qué productos generan caja y cuáles la consumen?
¿Dónde conviene invertir el próximo euro o dólar?
La diferencia es profunda: el área financiera deja de limitarse a explicar el pasado y empieza a ayudar a construir el futuro.
OpenAI + Thrive Holdings
OpenAI tomó una participación en Thrive Holdings, una compañía que sí adquiere empresas de contabilidad y servicios tecnológicos para modernizar sus procesos mediante inteligencia artificial, pero no mediante una compra tradicional en efectivo. A cambio de esa participación, OpenAI aporta directamente:
Un equipo dedicado de investigación.
Sus modelos y productos de inteligencia artificial.
Recursos técnicos y conocimiento especializado.
Trabajo conjunto con los profesionales de las empresas adquiridas.
Su función consiste en ayudar a rediseñar procesos que todavía son manuales, repetitivos y fragmentados, especialmente en contabilidad y servicios tecnológicos.
Thrive Holdings es quien compra y opera las empresas. OpenAI contribuye con la tecnología y la investigación necesarias para desarrollar aplicaciones especializadas y recibe una participación en el negocio.
También obtiene algo muy valioso: la posibilidad de observar cómo funcionan sus modelos dentro de procesos empresariales reales y complejos. Ese aprendizaje puede utilizarse para mejorar la adopción de la IA en otras compañías.
La señal para el mercado es muy potente:
La inteligencia artificial no necesariamente reemplazará a los contables, controllers o CFOs. Pero sí transformará radicalmente la manera en que trabajan.
El verdadero valor no está solamente en vender una herramienta. Está en combinar conocimiento financiero, datos confiables, procesos bien diseñados, tecnología, controles y criterio profesional.
El playbook financiero que aplico en las empresas
Siempre soñé en poder cerrar los balances y estados de resultado el día cero, y es una de las razones por las que hoy trabajo con CEOs y C Levels para lograr este objetivo.
La transformación no comienza comprando software ni contratando a un programador para construir un agente de IA. Comienza entendiendo la empresa.
Mi sistema se desarrolla en cuatro etapas.
1. Diagnóstico financiero
La primera pregunta parece sencilla, pero muchas empresas no pueden responderla:
¿En qué situación se encuentra realmente la compañía?
Para contestarla, realizamos un diagnóstico de aproximadamente 90 días en el que analizamos:
Rentabilidad por producto, servicio, cliente o unidad de negocio.
Flujo de caja y capital de trabajo.
Endeudamiento.
Estructura de costes y márgenes.
Procesos financieros.
Calidad de la información.
Presupuesto y proyecciones.
Indicadores de gestión.
Riesgos y necesidades de financiación.
El objetivo no es producir un informe que termine guardado en una carpeta. Queremos descubrir dónde se pierde dinero, qué procesos están fallando y qué decisiones pueden generar un impacto rápido.
Cuando la empresa aplica las recomendaciones, el ahorro conseguido o la mejora de caja puede compensar la inversión realizada en el diagnóstico durante los primeros meses. El resultado dependerá, naturalmente, de la situación de cada compañía y de la velocidad de ejecución.
Un diagnóstico sin ejecución es solamente información.
2. Orden y calidad de los datos
No se puede aplicar inteligencia artificial sobre información desordenada y esperar un resultado confiable.
Antes de automatizar, revisamos si:
El mayor contable es correcto.
Todos los comprobantes están registrados.
Las conciliaciones bancarias están actualizadas.
Las cuentas contables se utilizan adecuadamente.
Los datos de clientes y proveedores son consistentes.
Los sistemas se comunican entre sí.
Existen tareas duplicadas o innecesarias.
Los circuitos de aprobación son adecuados.
Cada operación puede seguirse hasta su origen.
La calidad de cualquier sistema de IA depende de la calidad de los datos que recibe. Si los datos son incompletos, duplicados o incorrectos, la tecnología solamente producirá errores con mayor velocidad.
A partir de este análisis elaboramos un informe tecnológico y diseñamos el plano de implementación de inteligencia artificial.
Ese plano define qué herramientas deben mantenerse, qué sistemas conviene integrar, qué procesos pueden automatizarse, qué controles deben conservarse y qué decisiones deben continuar en manos de una persona.
3. Construcción del sistema financiero con IA
En esta etapa construimos el plano diseñado anteriormente.
Siempre intentamos aprovechar primero las herramientas que la empresa ya utiliza. Muchas veces no es necesario reemplazar todo el sistema. Puede ser suficiente con ordenar los datos, integrar aplicaciones y automatizar determinados procesos.
El objetivo es avanzar hacia:
Un cierre contable cada vez más cercano al día cero.
Conciliaciones automatizadas.
Identificación de operaciones sin documentación.
Alertas sobre movimientos inusuales.
Explicaciones iniciales de las desviaciones.
Actualización continua del cash flow.
Forecasts automatizados.
Simulación de escenarios.
Indicadores financieros en tiempo real.
Información trazable para auditorías y due diligence.
Dashboards adaptados a las necesidades del CEO.
No incorporamos IA para decir que la empresa utiliza inteligencia artificial.
La incorporamos para anticipar una falta de caja, detectar una caída del margen, identificar un coste que crece demasiado o comprobar si una nueva línea de negocio crea o destruye valor.
La tecnología tiene que ayudar a decidir antes, no después.
4. Creación del hábito con un CFO externo
La tecnología no transforma una empresa por sí sola.
El cambio se produce cuando las personas utilizan la información, revisan los indicadores y toman decisiones de manera diferente.
Por eso, durante un periodo limitado, un CFO externo acompaña al CEO y al equipo financiero para:
Dirigir las reuniones financieras.
Interpretar las desviaciones.
Actualizar los escenarios.
Establecer responsables y fechas.
Supervisar la ejecución de las recomendaciones.
Transferir conocimiento al equipo interno.
Convertir el nuevo sistema en un hábito de gestión.
La participación del CFO externo no tiene por qué ser permanente. Su misión es instalar el método, fortalecer al equipo y conseguir que la empresa pueda continuar utilizándolo con autonomía.
No necesitas ser OpenAI
Una pyme probablemente no utilizará la misma infraestructura tecnológica de OpenAI. Tampoco la necesita.
Pero sí puede adoptar los mismos principios:
Datos confiables.
Procesos trazables.
Automatización de tareas repetitivas.
Información actualizada.
Forecast continuo.
Controles claros.
Responsabilidad humana.
Decisiones basadas en evidencia.
El punto de partida no es tener la mejor tecnología del mercado. Es saber qué problema financiero queremos resolver.
Después podremos elegir la herramienta adecuada.
El nuevo papel del CFO
El CFO ya no puede limitarse a cerrar balances, controlar gastos y preparar presupuestos.
Hoy se encuentra en el centro de la estrategia, los datos, la tecnología, el riesgo y la asignación de capital. Por eso tiene una posición privilegiada para liderar la transformación de la empresa mediante inteligencia artificial.
El trabajo que Sarah Friar está impulsando en OpenAI muestra hacia dónde puede evolucionar la función financiera: comprender lo que sucede a medida que ocurre, anticipar escenarios y ayudar a la dirección a decidir con mayor velocidad.
Esa es también mi aspiración para cada uno de mis clientes:
Que no tengan que esperar al cierre del mes para saber cómo está su empresa.
Que puedan anticipar un problema de caja.
Que entiendan dónde ganan y dónde pierden dinero.
Que la tecnología esté al servicio de la estrategia.
Y que el CEO pueda dirigir su empresa con más información y menos intuición.
Soy Karina Rasic.
Y esto es Catarsis Financiera. Los Expedientes del CFO.
Trabajo con empresarios, CEOs y founders ayudándolos a entender sus números, ordenar sus finanzas, incorporar tecnología y tomar decisiones con más información y menos intuición.
Si quieres saber en qué situación se encuentra tu empresa y comenzar a construir una función financiera más rápida, automatizada y preparada para la inteligencia artificial, podemos conversarlo en un café virtual.
👉 Agenda una reunión de 30 minutos conmigo:
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Porque el cierre contable no debería contarte demasiado tarde lo que pasó.
Debería ayudarte a decidir, a tiempo, qué hacer a continuación.
Fuentes
Sarah Friar: “What building an AI-native finance function taught me” — OpenAI
OpenAI takes stake in Thrive Holdings in latest enterprise AI push — Reuters




